Advertencia

Lo que a continuación van a escuchar es una consideración desde un campo que implica ciertos usos del lenguaje escrito. Son los vicios del lenguaje en la redacción de textos académicos pensando en un público cuya escritura está determinada por la jerga, en este caso de la medicina. Se llama jerga al lenguaje de la medicina, de la abogacía, de las artes, pero argot a la forma coloquial del habla. Entonces desde esta consideración. No me enfocaré en este grupo de hablantes exclusivamente, pero sí se tomará como centro de  este discurso, con la intención, siempre, de ir hacia la orilla.

La comunicación, escrita, no solo actualmente sino al largo de su historia, se ha separado de la comunicación oral y ha tenido que sortear algunos eventos todos de carácter histórico para solventar su permanencia.

La tecnología y sus implicaciones como el uso desmedido de redes “sociales” en lo que se llamó, hace unas décadas, Era digital, ha pretendido cruzar a otros campos como el académico o el científico y al encontrarse con un grupo de hablantes dentro de un campo específico donde el lenguaje aún conserva sus reglas y normas, la escritura sufre sus avatares con respecto a la oralidad. Ya no se escribe como se habla.

Esto no es nuevo, desde el lejano ya y casi insostenible siglo XII,  nuestra lengua fue travesada por un cambio socio histórico, de carácter práctico y poco ortodoxo. Es el golpe más temprano, en la historia del español que un monarca da al sistema de la lengua. ¡ya no nos entendemos! parece decir el Rey Alfonso X, el Sabio  en aquellos días, según Antonio Alatorre en su destacada e ilustrativa obra Los mil un años de la lengua española. La lengua del pueblo no es como la de ciertos grupos como el clero o la realeza, nichos en los que la lengua culta se refugió, pero que terminó permeada por la lengua vulgar, es el nacimiento del castellano, una lengua “contaminada pero viva”. Entonces El rey dijo “la gente habla otra cosa y eso que la gente habla es el castellano”, El rey lo decretó en Castilla y por eso y entre otros rasgos de su carácter lo hicieron conocido como “el sabio”. Nació así el castellano como una degradación del latín culto al vulgar y ese rasgo es parte de la historia del español.

Sirva la anterior revisión de carácter histórico para colocar nuestro discurso en los vicios de lenguaje que se meten en los textos académicos de  los estudiantes como una degradación del lenguaje que son a la vez parte de su evolución y de su carácter de lenguas vivas.

Esta charla no pretende ser una aburrida clase de gramática en un salón de clases. Lo de aburrida lo reservo para enganchar a los detractores y puristas de la lengua, lo cierto que el estudio de esta es una aventura si la vemos desde nuestra propia vida cotidiana. Y tomando en cuenta la practicidad y las prisas de la vida cotidiana, nuestra principal competencia es el tiempo.

La prisa implica una lengua activa, tenemos la competencia del internet, de las redes sociales como Facebook, instagram, y WhatsApp que por cierto con su última caída nos abrió una ventana desde un mundo en el que estamos acostumbrados hacia otro que dejamos en el pasado y nos pusieron a pensar en la inmediatez de la historia medida por acontecimientos como saltos de un segundo.

La inmediatez de las redes en una sociedad aprisa hace que nos detengamos menos en la reflexión  sobre la realidad real y la que construimos adentro de los dispositivos.  Pero cuando llegamos al salón de clases y el profesor pide la tarea, esta acción tradicional ya,  nos coloca de manera violenta en una realidad adentro de un salón de clases. Si bien con la pandemia el salón de clases se ha trasladado al salón virtual sigue siendo un espacio cerrado que no se parece a los espacios abiertos de las redes sociales en donde todo mundo sabe todo y se pelean por tener la razón.

Esta tensión de hablar y escribir diferente es natural como hemos visto al inicio de esta charla. Y desde estas fuerzas que se oponen en la vida cotidiana surgen algunos inconvenientes a la hora de entrar y salir de dos realidades que parecen oponerse y en la que se cuelan de un campo a otro elementos a los que los expertos en redacción llaman vicios de lenguaje.

Ejemplos.

Uno de los principales vicios de lenguaje según Ana María Maqueo, es la Cacofonía, (en el texto académico la rima es cacofonía) si tu texto rima y le dices a tu compañero me salió un verso sin esfuerzo, bórralo, es cacofonía y su sonido es desagradable cuando el lector se coloca en su lectura como un texto científico. Otro vicio son los Barbarismo, usar palabras de nuestra lengua permite poner en contexto a los hablantes escritor-lector en turno. Uno de los ejemplos más comunes considerados dente de este vicio es el uso desmedido de extranjerismos sobretodo galicismos y anglicismos. No deseo colocarme aquí en una posición purista y conservadora de la lengua pero el flujo de este texto dirige ese deseo hacia la orilla y obliga a dar un rodeo.

Cuando tenemos un vocablo para designar una práctica cultural de nuestro contexto no veo la necesidad del uso extranjero frente a nuestro indigenismo o criollismo que han construido nuestra lengua. Vaya contradicción dirán enseguida, pero el acontecimiento temporal que ha atravesado el uso de ciertos vocablos y el desuso de otros podríamos considerarlo como un factor diacrónico de la historia de nuestra lengua. Algunos dicen que si nos colocamos, desde un punto de vista sincrónico en el estudio de la lengua tendríamos que decidir desde qué momento histórico de ésta hablamos para designar su uso correcto, desde esta óptica encontramos la historia del latín culto y el latín vulgar referido desde el inicio de este texto.

El Solecismo es otro vicio que venimos arrastrando desde la oralidad a la escritura. Dice el diccionario que es un error gramatical que altera la sintaxis de una frase. Creo que si la escritura permite que se cuelen ciertos usos en lugar de otros, también es cierto que esta permisividad no discrimina y arrastra todo el sistema en su abertura. Es decir, entra todo y ya no estamos en posibilidades de clasificar qué es bueno y qué es malo en los usos y desusos, entonces viene la regla que se opone a la norma. Si la norma permite que la lengua es de quien la habla, la regla se propone fuera del sistema. Y su sustancialidad opera  desde el campo desde donde se enuncia, ya sea jurídico, clínico, cultural, etc. En ese sentido el solecismo es un de los vicios más notables cuando usamos frases incoherentes con el tiempo discursivo desde el que estamos hablando. Son comunes en los textos académicos los solecismos de en base a/con base en, de acuerdo a, de acuerdo con.

La anfibología, es la ambigüedad  y estaremos de acuerdo que lo ambiguo es confuso. Este vicio es de los más comunes y en el ámbito escolar es de los más peligrosos pues resulta preocupante imaginar al profesor tratando de adivinar el sentido de tu frase. La ambigüedad es falta de claridad en el texto, es confusa y es común cuando no usamos los signos de puntuación.

Según los estudiosos de la ortografía, los vicios de lenguaje denotan pobreza de vocabulario y tratándose de un campo académico, esta sentencia cobra vigencia, puesto que cuando decidimos estudiar una carrera entramos a un campo de conocimiento cuyo lenguaje condiciona las reglas de su uso. Recupero aquí una frase que se ha convertido en lugar común, si queremos escribir bien hay que saber leer.

El uso de los signos de puntuación

Otro vicio común en la redacción de textos académicos que cometen muchos estudiantes es el mal uso de los signos de puntuación.  El mal uso de estos signos denotan poca claridad en los temas y a veces caemos en el error de escribir mucho sin decir nada.

Nos han enseñado que el uso de los signos de puntuación como la coma, el punto y el punto y coma se relacionan con tomar aire para seguir con la lectura. Lo cierto es que si bien tomar aire permite no ahogarnos también implica leer sin ritmo y sin entonación, y a veces hacemos un desastre de la lectura de nuestros propios textos. Cuando leemos nuestros textos nos damos cuenta de lo que escribimos.

El texto es como un terreno por el que caminamos, a veces está muy empedrado, otras agrietados y a veces liso. Es como una llanura, un cerro, un valle o una playa. Podemos caminar por nuestros textos y  caernos, a veces correr y otras de  plano no podemos transitar por ellos. Cierra los ojos a la lectura en voz alta de un texto de uno de tus compañero y siente como si vas caminando, sentirás que cuando el escritor no usó correctamente lo signos de puntuación se irá cayendo, a veces corriendo y a veces balbuceará frases incoherentes.

En mi experiencia como docente he visto a estudiantes caerse en sus propios textos como si fueran  terrenos desconocidos. El hecho de no conocer su propio terreno, habla del desconocimiento de su texto, de su tema y del nulo proceso de investigación que hizo para escribirlo. El texto es un camino a veces curvo o en línea recta, de subidas y de bajadas según los signos de puntuación que dan el ritmo. Usar puntos y seguidos produce frases claras y contundentes, se logra con  oraciones declarativas o afirmaciones. Las comas, por su parte úsalas solamente  en la oración subordinada y en enumeraciones de adjetivos.

También por experiencia recomiendo optar por el punto y seguido que por la coma. Un texto con muchas comas, hace que, si no tenemos la habilidad en la escritura, perdamos el tema central de nuestro texto, pues el famoso núcleo de la oración ha quedado muy atrás y lo que estoy escribiendo a estas alturas, muchas veces ya no tiene que ver con lo que trato de decir en mi tarea. En cambio, el uso del punto y seguido permite el uso de frases cortas, más claras y concisas; para lograrlo usa oraciones declarativas o afirmaciones que pertenecen a los argumentos de tu texto como en el siguiente ejemplo del texto Todos Santos día de muertos de Octavio Paz:

El solitario mexicano ama las fiestas y las reuniones públicas. Todo es ocasión para reunirse. Cualquier pretexto es bueno para interrumpir la marcha del tiempo y celebrar con festejos y ceremonias hombres y acontecimientos. Somos un pueblo ritual. Y esta tendencia beneficia a nuestra imaginación tanto como a nuestra sensibilidad, siempre afinadas y despiertas. El arte de la fiesta, envilecido en casi todas partes, se conserva intacto entre nosotros. En pocos lugares del mundo se puede vivir un espectáculo parecido al de las grandes fiestas religiosas de México, con sus colores violentos, agrios y puros y sus danzas, ceremonias, fuegos de artificio, trajes insólitos y la inagotable cascada de sorpresas de los frutos, dulces y objetos que se venden esos días en plazas y mercados. (Texto tomado de Octavio Paz Todos santos día de muertos, El laberinto de la soledad).

Acostumbrarse al uso de lo signos de puntuación y, en este caso, el punto y seguido nos ejercita en la identificación de afirmaciones en los textos teóricos que leemos para nuestros apuntes escolares. Las afirmaciones en los textos son contundentes y se encuentran en las oraciones más simples como declarativas o afirmativas y casi siempre inician con el artículo; por eso es importante practicar la redacción con este tipo de oraciones más claras. Por lo que respecta al punto y coma, úsalo solo en frases adversativas que se acompañan de los conectores, sino, pero, aun, aunque y sien embargo.

La acentuación.

La ausencia de acentos en los textos escolares, visibilizan la influencia de la tecnología, y la hipótesis de la practicidad y el tiempo que mencionamos al principio. Las prisas, el acelere de sociedades inmersas en la tecnología obliga  a no revisar lo que escribimos para entregar al profesor. La costumbre por el corrector electrónico da por hecho el uso de ciertas palabras y el error más común en el que el corrector nos hace caer es en la acentuación de verbos en tiempo pasado y en futuro. El lenguaje nos juega ciertas pasadas cuando afirmamos que la lengua está viva y es de quien la habla, sentencia esta por cierto, saussuriana; pues el lenguaje en presente es lo que el teclado está considerando y cuando requerimos verbos en presente o en futuro de palabras como pérdida/perdida, cambio/cambió, se resbalen del teclado al papel en tiempo presente cambiando el sentido de mi texto y en consecuencia una mala calificación.

Experiencia.

Hemos visto anteriormente algunos vicios del lenguaje en la redacción de los textos académicos: Por lo que respecta a mi experiencia en la lectura de textos académicos en asignaturas como Seminarios de investigación y análisis de textos, nada lo ilustra mejor que el presente párrafo que extraigo de Ana María Maqueo en Manual de redacción:

Cuando estábamos cenando anoche vimos en la televisión que por cierto no funciona muy bien desde que Toñito estuvo un día jugando con ella que unos muchachos de Veracruz se habían ahogado en un rio que queda cerca de puerto por un pueblo que se llama Alvarado en donde además hace muchísimo calor. Mi mamá llamo por teléfono a su hermana, mi tía, que vive allá, en Veracruz preocupada porque mis primos que son aficionados al buceo y  a la pesca acostumbran cuando no tienen clases ir al rio que queda por ese pueblo. Afortunadamente mi tía dijo que sus hijos estaban bien aunque no estaban en la casa pues como se había formado un grupo de voluntarios ellos se habían ido para colaborar en el rescate de los cuerpos porque todavía a esa hora los cuerpos no habían aparecido todos, mi mamá se quedo más tranquila. Ejemplo tomado del libro manual de redacción de Ana María Maqueo.

Así escriben, actualmente algunos estudiantes y el lector tiene que adivinar el tema central, les recuerdo que su primer lector es su profesor y es a este a quien se tienen que dirigir en su texto. Por lo tanto es aquí donde muchos estudiantes caen como moscas reprobando sus cursos y registrados en listas académicas con rojo visibilizados por textos marcados de observaciones por parte del profesor. Incluso algunos  de estos usos visibilizan arrogancia y soberbia en el manejo de ciertos temas. Sobretodo cuando escribimos mucho sin decir nada, solo ele estamos dando vuelta al tema. Esto ocurre generalmente cuando usamos demasiado los lugares comunes.

La intención comunicativa

Los textos tienen una intención comunicativa. Esta intención adquiere un sentido específico en el contexto en el que es escrito y leído. Y también tiene que ver con el tipo de lector al que va dirigido, la intención de los textos académicos es demostrar que dominamos ciertos temas y nuestro lector es el profesor y casi siempre se escriben para ser evaluados, por lo tanto considera a tu profesor como un lector al que hay que cuidar. Por eso, para comprender el sentido de un texto debemos conocer su contexto. Eso es lo que hacen por ejemplo los historiadores al estudiar documentos u obras literarias del pasado.

El subrayado de los textos.

Cuando vamos a redactar un resumen o un reporte de lectura, primero subrayamos el texto. Es más fácil escribir un reporte cuando hemos identificado las oraciones declarativas o afirmativas.

Si bien los textos teóricos se identifican con las oraciones argumentativas, su autor afirma de manera contundente temas susceptibles de debatir, pero estas afirmaciones aparecen como argumentos. O mejor dicho estos argumentos se escriben como afirmaciones contundentes porque el autor trata de convencer.

Sugerencias

A manera de conclusión, sugiero que lean. Que lean textos de su campo de estudio, textos literarios; sobretodo temas de su interés. La experiencia lectora se va a reflejar en su escritura, en las reglas gramaticales y en las recomendaciones de la RAE.

A continuación enlisto algunas sugerencias para tomar en cuenta a la hora de escribir.

Leer mucho para escribir bien

Usar el español mexicano estándar. El sustantivo primero y el adjetivo después

Tener en cuenta a un lector y el tipo de lector al que va dirigido su texto.

Escribir para un lector, pensar que alguien nos lee  y por eso debemos ser claros.

Leer el texto en voz alta cuando tengan una primera versión y pedirle a otra persona que lo lea.

Evitar muletillas.

Usos de los acentos en verbos en pasado y futuro (por lo general, lo omiten debido a que el corrector del programa lo acepta debido  a las diferentes conjugaciones).

Evitar el uso de participio, nacido/nació. Este uso es muy frecuente por la influencia de otros medios como Netflix de donde obtienen reseñas como:

Nacido en Barcelona, fulanito de tal/Fulanito de tal nació en Barcelona.

 

Conclusiones

Las redes sociales, el internet y la tecnología son una competencia para el texto, pero el libro no termina por irse ni se irá, la escritura es un práctica que ha sobrevivida a la migración al teclado. Pero la era digital cobra su factura.

Un ejemplo de la salud del tema de la lengua escrita es esta charla. Ustedes están preocupados por este tema, las carreras de letras y humanidades no se vacían de estudiantes cada año y cada vez más hay preocupaciones por escribir y publicar; el problema es la lectura.

Muchas gracias.

Texto de la conferencia:

Vicios de lenguaje en la redacción de textos académicos

dictada a estudiantes de la Facultad de Medicina

de la Universidad Autónoma de Sinaloa

el 9 de octubre del 2021 por vía Zoom

 

 

Julián Beltrán Pérez

Profesor de Tiempo Completo

Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales

Universidad Autónoma de Baja California

Julian.beltran@uabc.edu.mx