La sociedad del cansancio

Byung-Chul Han

Este libro es principalmente una crítica reflexiva sobre la actualidad, sobre todo el positivismo que existe hoy en día, sobre cómo te levantas y en las redes sociales están llenas de frases motivacionales frases como ¨tú puedes ser millonario¨ ¨tú puedes comprar una casa¨ tú puedes conquistar el mundo si quieres y claro que esto la gente lo puede ver como positivo que te motiva a mejorar pero que pasa en el proceso.  Desde el principio nos deja claro que ya no se puede seguir pensando esas formas de estar en el mundo con límites impuestos por el exterior, porque han desaparecido para la vida del siglo XXI. Ahora vivimos condenados a una larga carrera de obstáculos personales y sentimientos de inferioridad e insuficiencia. ¿El premio?: infartos en el alma, enfermedades neuronales, nos habla de cómo hoy en día nuestro peor verdugo es uno mismo las exigencias de querer sobre salir de salir adelante, pero en el proceso nos matamos sobre explotamos nuestra mente y cuerpo.

La violencia neuronal

Cada época ha tenido sus enfermedades. Según el filósofo, en el pasado se debían a las bacterias o virus, pero en el siglo XXI, las enfermedades son neuronales: depresión, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastorno límite de la personalidad o el síndrome de desgaste ocupacional. El motivo de estas enfermedades se debe al exceso de positividad, es decir, la libertad de poder hacer lo que uno quiera. La desaparición de lo viral implica la desaparición de la otredad; lo que ataca al hombre no viene del exterior, sino de su interior.

Nosotros mismos somos los acusantes de las enfermedades que más aquejan en la actualidad un ejemplo muy común es la ansiedad estamos constantemente queriendo hacer las cosas bien y esto son provoca cansancio y frustración.

Más allá de la sociedad disciplinaria

Para Han, la sociedad disciplinaria de Foucault ya no es posible porque se ha eliminado la negatividad. La sociedad del siglo XXI es una sociedad de rendimiento, que se caracteriza porque el hombre “puede”. Cuando el autor ejemplifica con el Yes, we can, queda claro que la crítica al exceso de positividad se refiere a toda la energía y desgaste que emplea el sujeto de rendimiento a “hacer” lo que quiere y hasta dejarse la salud en ello.

En la época de la modernidad tardía, el hombre va ejerciendo su autonomía y se

convierte en víctima y victimario porque se explota a sí mismo, no tiene sobre él un

poder que lo presione, está dentro de él, y para el autor no hay presión más dura que la autoexigencia.

El aburrimiento profundo

Una de las habilidades que ha desarrollado el sujeto de rendimiento es ser multitasking. Esta característica es presentada como un retroceso a la vida animal, no como un avance, pues para Han, tener que realizar varias actividades a la vez es parte de la vida salvaje. “El animal salvaje está obligado a distribuir su atención en diferentes actividades. De este modo no se halla capacitado para una inmersión contemplativa: ni durante la ingestión de alimentos ni durante la cópula” (p. 21).

Posteriormente, el autor describe lo que llama aburrimiento profundo, al cual el

hombre tardo moderno no puede llegar porque su vida está llena de actividades que

nunca terminan. Esta idea del aburrimiento es central para que florezca el pensamiento filosófico y artístico, porque sin él es imposible la reflexión y la posibilidad de ejercer la creatividad en la vida contemplativa. Esto hace referencia a que el hombre actual debería de entrar en este aburrimiento profundo, pue hoy en día todas las personas tienen en mente mil cosas y otras mil que están haciendo, pero no piensan no reflexionan realmente sobre la vida.

Vita activa

En este capítulo, el autor nos dice que la vida de la modernidad tardía es una vida

sin creencias, condenada a la desolación, porque se vuelve efímera, que la convierte en una vida desnuda. Cuando la vida queda desnuda, la vida se convierte en el principal problema, porque al vivir en aislamiento, el sujeto sólo puede preocuparse por sí mismo y procurar una vida sana. “Ya lo dijo Nietzsche: tras la muerte de Dios, la salud se eleva a diosa” (p. 29).

En conclusión, para que el sujeto de rendimiento tenga que estar tan al pendiente

de su propia existencia, como si sólo él viviera en el mundo, necesita cuidar su cuerpo y cumplir con todas las expectativas de su vida, porque al prescindir de poderes que se ejercen del exterior, como Dios, la vida se vuelve lo más valioso y las acciones que se lleven a cabo atienden a la individualidad, por eso el sujeto de rendimiento lleva a cuestas su propio campo de concentración.

La pedagogía del mirar

El quinto capítulo es una crítica a la automatización de la vida activa alejada de la

contemplación en la que el sujeto se vuelve una máquina de rendimiento autista.

Convertirse en dicha máquina permite un alejamiento de las emociones negativas, como la tristeza o la rabia; estas emociones, para Byung-Chul, son necesarias para la vida contemplativa.

El autor nos dice como para tener una contemplativa es necesario también tener sentimientos negativos esto para poder analizar y reflexionar la vida que llevamos que estamos haciendo y que somos capaces de lograr y que no.

El libro me gustó mucho siento que tiene mucha razón en ese pensamiento de que no podemos exigirnos más de lo que no se puede y creo que como todo en la vida no todo puede ser positivo. En ese sentido, no debemos de eliminar esos sentimientos negativos pues ellos nos ayudan a pensar a reflexionar sobre la vida, se debe frenar un poco de esa vida tan llena de actividades y a veces solo en el momento de aburrimiento y tranquilidad pensar meditar relajarnos y solo no pensar en que vas hacer al rato.

Referencias

Bibliofilia. (19 de septiembre de 2020). Audiolibro La Sociedad del Cansancio Byung Chul Han. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=qCfYGdJ-kVw&t=4s

Cruz, M. (2012). La sociedad del cansancio. España: Reinbook.