I. Estatua de islas aka Die Toteninsel, 1880

Una espalda blanca huye de la idea.
Se entrega al abismo que en isla secreta anochece,
enmudeciendo de figuras entre su meditación tardía.
Dentro del sueño, una espalda blanca, estatua de porcelana adormecida,
a inmediaciones del último río donde salpica la cordillera,
su vid de tierra morena imagina
sobre el estanque opalescente.

II. Salva el planeta_________mátate
Ya se acaba otra vez el mundo.
Violáceo es el mar de los que mueren.
Les acortó de dolor y vida
la verdad cuando se arranca_________
_____________________________No es mi culpa
nada
y me arrepiento
más por mentir
el río….
(…)
todos hemos ido derrumbando
a dios(X).
Donde duermen los
rostros que no se recuerdan,
allí el almendro
sepulto.

Jonás le abrió
las entrañas a una ballena,
donde gritó
su espejismo
de culpa.

Así tuerzo el aire,
por los tallos,
y no hablo desde ayer.

Pero pienso:
salva el planeta_________mátate,
______________________comprueba que la dicha
se une
al olvido.

 

III. A Mallarmé y a Jorge Luis

A K. V.

Por lo tanto,
asumo, a grados y perspectivas comunes,
que completo esta experiencia.
Voy a corroborar. ¿Sí?

Hace del momento una imagen,
el camino distinto;
mirar no sólo es al frente,
también veo cuando escribo.
Si gasto el día en melancolía,
donde mi caja rota
su terrible noción de pérdida libera
y se halla la conciencia que afirma
(lo que no existe)
construyendo el mundo de los ojos.

Una luz se hace fe
a determinada reacción,
como soy_mi proceso
cognitivo.

A la realidad inasible
está encaminada la oralidad;
el transcribir tiene amuleto. La religiosidad
es emocional.

Nuestro es el alrededor del trueno.
Situar la nada da orden o
simula alta ventana inalcanzable.

Tiene el laberinto toda esencia de casa,
como zaguán o fuente en traspatio:
trance son de lo eterno.

Por tanto,
asumo este cuerpo_pensamiento
como sus condiciones,
jamás esenciales,
sólo un padecimiento
corroborado que sufro,
y así puedo ofrecerme luz,
llorar, reproducir
y representar, creer
en mi infancia,
hundir los sonidos.

IV. Panda Bear

El silencio del mar,
camino puede ser
estar dormido.

Voy a llorar
usar un ácido
encontrarte
debajo de mí
en el aire.

Tomando una pluma
sediento como árbol,
en vacío espacio, entre
mi resquicio y el tuyo,
violentamente bailaré. Escribo
que bailo. Eres la lluvia
bajo mis pies.

Hasta aire,
como delfín
alado, evocación
azurea
tiende a despertar el eco.

Casi cerca
sudo la marea
densa como dormir drogado.

¿Por qué puedes, sobre mi alegría de llanto,
volar tan alto?

V. No morir
lenguaje, inscrito al ser
y el lamento sonriente a la luz,
el alba pasa entonces de la noche al corazón.