eSpiral 1 – Ensayo sobre la Producción social de sentido como objeto de estudio en la comunicación

Ensayo sobre la Producción social de sentido como objeto de estudio en la comunicación

Sociología de la comunicación

 

Avalos González Juan Manuel

 

El presente ensayo académico intenta abordar, con un sentido que parte de lo general a lo particular, un tema que se encuentra en el debate de los teóricos actuales de la comunicación, la producción social de sentido. Antes de ir directamente a nuestro objeto de análisis debemos hacer un recorrido que nos permita identificar la importancia del tema, por ello, trataremos de vislumbrar las principales características de nuestro contexto actual.

   Comprendidos los matices de nuestro entorno, iniciaremos la búsqueda de respuestas a ciertas interrognates que surgen al conocer la situación actual, desde conocer qué es la producción social de sentido y el por qué de su estudio, hasta la relación que los medios masivos de comunicación tienen con nuestro tópico central.

El nuevo entorno y sus formas de mediación

“Cuando se habla de división cronológica de la historia humana, generalmente se quiere hacer coincidir los inicios de cada siglo con cambios estructurales importantes, que marquen prospectivamente ese tiempo y señalen una ruptura o desarrollo respecto al siglo que acaba de fenecer. Sin embargo, el devenir del hombre no puede ceñirse al ritmo de cronos y por eso construye sus propios caminos en forma intersticial, ahondando en los surcos del pasado y proyectándose hacia el futuro” [1] .

En la evolución histórica podemos encontrar huellas que nos ejemplifican los cambios estructurales antes mencionados. Se pueden identificar diferentes transiciones, tales como: el paso de los escenarios preindustriales a los industriales y de éstos a los postindustriales [2] o era informacional [3] .

   Los escenarios postindustriales evidencian la importancia del sector económico –el de los servicios, transportes, finanzas, seguros, etc.- donde los medios de transformación los formula la informática y donde los medios estratégicos los constituye el saber. Debido a la revolución que los medios de comunicación masiva experimentaron se dio la creación de una sociedad informática, la clave fue la codificación del saber para el desarrollo social.

   Dentro de esta etapa que hoy vivimos, encontramos que con la globalización y el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación las formas de comprender el entorno han cambiado puesto que la concepción de tiempo y espacio es diferente, “éste se hace global y el tiempo instantáneo” (Lara, 2003: p. 289). Actualmente experimentamos nuevas formas de mediación que permiten que los individuos den un nuevo sentido a sus prácticas cotidianas en la sociedad. Las nuevas tecnologías de comunicación (NTC) están reconfigurando el sentido de las cosas.

   Un ejemplo práctico para explicar el fenómeno propiciado por las nuevas tecnologías de comunicación es el nuevo significado que a raíz del surgimiento del Internet y sus posibilidades, ha adquirido el verbo ir. Tradicionalmente la acción de desplazarse hacia determinado espacio se identificaba con la palabra ir; hoy en día tenemos la posibilidad de ir sin utilizar el desplazamiento corporal hacia otro espacio mediante el nuevo entorno, el ciberespacio.

   Otro punto a considerar, en cuanto a los cambios que se han propiciado en este nuevo entorno, tiene que ver con las nuevas formas de producción, distribución y consumo –el cambio de dichas nuevas formas se sujetan a nuevas condiciones y medios que se relacionan con el acceso a la información y el sentido– que se han dado gracias a la integración de las NTC y los avances en comunicación por medio de redes interconectadas que le dan cierto funcionamiento a la sociedad. Esto nos ha adentrado en un nuevo entorno: el tecnocultural [4] con nuevas características epistemológicas, teóricas y metodológicas. La circulación de bienes inmateriales es algo nuevo para la experiencia humana.

Producción social de sentido

Bajo la premisa de una nueva mediación es de esperarse que se identifiquen también nuevas formas de concebir el entorno. La producción social de sentido tiene que ver directamente con el significado que los individuos le dan a las prácticas cotidianas, mismas que constituyen la cultura. El sentido tiene que ver con los valores, conceptos y actitudes que los individuos comparten en la interacción con los demás dentro de la sociedad; lo social nos remite al individuo en su contexto.

   Los avances tecnológicos y la globalización –implicando los cambios estructurales en la economía, lo político y lo social- dan paso a nuevas formas de interacción dentro del entorno tecnocultural.

Para la comunicación, la producción social de sentido constituye su objeto de estudio debido a que la mediación tiene que ver con las tecnologías de comunicación. La mediación es el nexo entre comunicación y los fenómenos sociales. Es decir, encontramos que los medios de comunicación masiva y las NTC tienen una estrecha relación con la producción social de sentido ya que son una forma de filtro para obtener una visión que va desde lo local hasta lo global.

Podemos cuestionarnos si la presencia de los medios de comunicación masiva es fundamental como mediador para la producción social de sentido, la respuesta va orientada a una afirmación tomando en cuenta que en la actualidad el auge de las NTC y los medios de comunicación masiva ya conocidos influyen en ello. Pero no podemos negar que existen otros tipos de mediación que pueden proyectar significado sobre los mismos aspectos, tales como la mediación por parte de las expresiones artísticas o la misma percepción del otro, que radica en un plano más subjetivo.

 

Nuevos desafíos

Ante la magnitud de los cambios que permiten una nueva producción social de sentido es inminente el intento por actualizar los estudios e investigaciones en comunicación para entender la situación que se ha venido estableciendo.

   Según James Lull [5] el término de supercultura [6] permite dar un seguimiento a los cambios que se están gestando en la actualidad a consecuencia de los avances tecnológicos y el nuevo sentido de la cultura. Además, infiere que la oportunidad de estas nuevas formas de producción, distribución y consumo de significados da pie a la democratización de la cultura, con lo que existen ciertas pugnas en el debate académico.

   La clave del análisis del proceso de transición es la generación de conocimiento y procesamiento de información (Lara, 2003: p.287-299) como alternativa para ubicarnos en esta nueva torrente sociocultural.

   Resulta necesario “desarrollar análisis de la nueva realidad, dejando de lado la denominación de sociedad postindustrial (…). Se trata de llegar a una caracterización en positivo de nuestro momento, lo cual nos permitirá determinar proyectos de futuro para intervenir en su transformación” (Flecha, 1997).

   Los estudios por parte de los investigadores en comunicación van al margen de la necesidad teórica de adaptación a la que estamos sujetos. Entender el entorno tecnocultural, la supercultura, la explicación de lo social –por medio de la enacción, las redes y los sistemas [7] – nos brindará la oportunidad de conocer nuestro estado en es estas nuevas formas de interacción para la producción social de sentido. Resulta elemental evaluar nuestra situación, caracterizada por cambios estructurantes, para emprender un desarrollo sustentable tomando en cuanta los matices que influyen en los individuos para la construcción de la cultura.


Bibliografía:

  • 21 Tesis sobre el tercer etorno, Telépolis y la vida cotidiana, Javier Echeverría, Fundesco.
  • La sociedad de la información y la nueva economía. Promesas, realidades y falta de un modelo ideológico, Gaetan Tremblay, revista Telos número 54, 2003.
  • Nuevos horizontes de la comunicación. El retorno de la cultura, Armand Mattelard, revista Telos número 37, 2001.
  • Supercultura para la era de la información, James Lull, revista Texto abierto número tres-cuatro, Universidad Iberoamericana, 2003.
  • Contextos ecológicos y sistemas de información y comunicación, Jesús Galindo Cáceres, revista Texto abierto número dos, Universidad Iberoamericana, 2003.
  • El entorno tecnocultural y la interacción comunicativa. Desafíos e interrogantes, María Concepción Lara Mireles, Anuario de Investigación de la Comunicación, Coneicc, 2002.
  • Globalización y desarrollo desigual internacional: su impacto en la cohesión social en México, por Mauricio de Maria y Campos, ¿Estamos Unidos Mexicanos?, Ed. Planeta, 2003.
  • ¿Para dónde va nuestra investigación?, Jesús Martín Barbero, revista Innovarium, 2004.
  • Perspectivas socioculturales postindustriales en la investigación de la comunicación, Raúl Fuentes Navarro, Lo nuevo y lo viejo, 2000.

[1] El entorno tecnocultural y la interacción comunicativa. Desafíos e interrogantes, María Concepción Lara Mireles, Anuario de Investigación de la Comunicación, Ed. Coneicc, 2003.

[2] Clasificación que el sociólogo estadounidense Daniel Bell hizo de la evolución histórica de la humanidad.

[3] Término que utiliza Manuel Castells para referirse a la época que vivimos actualmente donde la información juega un papel fundamental.

[4] Término que María Concepción Lara Mireles utiliza para referirse al resultado de los cambios estructurales de nuestro entorno en ralción a las nuevas tecnologías y la comunicación en redes interconectadas.

[5] Profesor norteamericano de la Universidad de San José California. Autor y editor de varios libros sobre estudios de la comunicación y la cultura contemporánea.

[6] Concepto que utiliza James Lull para referirse a la integración de la tradicional cultura y las nuevas tecnologías, considerando que es una nueva categoría de la concepción de las prácticas sociales cotidianas, publicado en su texto Supercultura para la era de la comunicación, Texto abierto, Universidad Iberoamericana, 2003.

[7] Propuesta de Jesús Galindo Cáceres en su ensayo de Contextos ecológicos y sistemas de información y comunicación, Texto abierto, Universidad Iberoamericana, 2003.